domingo, 12 de abril de 2015

ECOLOGÍA

Isla de Pascua: ¿Pueden nuevos árboles frenar la erosión?

Está en el medio del océano, entre Chile y Polinesia. La Isla de Pascua es famosa por sus grandes esculturas de piedra y por su estéril paisaje, pobre en fauna y flora. Algo de lo que son responsables sus habitantes.
Wiederaufforstung Osterinsel EINSCHRÄNKUNG
Rojiza y oscura. Así es la piedra volcánica. Sin embargo, una vez termina la temporada de lluvias, la hierba cubre y da color a esta isla, de por sí montañosa. A pesar de ello, la falta de agua dulce es un gran problema para sus habitantes. Y es que a excepción de sus dos lagos volcánicos, en la Isla de Pascua no hay corrientes fluviales. Cuando llueve, el agua se filtra en la porosa tierra volcánica y la escasa vegetación existente se seca. De ahí su aspecto apocalíptico, carente de árboles y vegetación.
Objetivo: limitar los daños
El caso es que hace décadas que se intenta dar la vuelta a esta situación. Hace casi diez años la autoridad forestal chilena CONAF comenzó a plantar aitos (Casuarina equisetifolia), un tipo de árbol polinésico resistente al agua salada, explica Jorge Alejandro Edmunds. El biólogo y sus compañeros investigan qué otras especias, además del aito, son adecuadas para la reforestación de la isla.
“Los fuertes vientos arrastran todos los minerales que los árboles necesitan para sobrevivir”, dice Edmunds, tras lo que aclara que esta es una de las razones del escaso crecimiento observado hasta ahora. Otra de ellas es el sol, que hace acto de presencia durante más de doce horas al día. La brisa marina arrastra la sal del océano y, en su camino, debilita y acaba con las pocas plantas capaces de crecer bajo las duras condiciones meteorológicas.
La prueba de nuevas especies es fundamental a la hora de reforestar. En la imagen, el biólogo Jorge Alejandro Edmunds.
A pesar de ello, cerca de 70.000 árboles han encontrado un sitio en el árido suelo de la Isla de Pascua. El problema es que por lo menos se necesitarían 200.000 para detener la erosión progresiva del terreno. Algo muy laborioso, indica Edmunds: “Desde el año 2006, hay árboles que han crecido hasta seis metros. Puesto que el suelo es yermo y carece de minerales, tenemos que utilizar fertilizantes a la hora de reforestar”.
El hombre contra la naturaleza
Los científicos han demostrado que la isla estuvo cubierta de bosques hasta el siglo XVII. A partir de ese momento, los antepasados de los actuales habitantes cortaron la mayoría de los árboles para transportar a los moai –las estatuas de piedra-, construir canoas y casas y quemar a los muertos. Cuando los europeos descubrieron la isla en la primavera de 1722, la isla ya no tenía árboles. “Mis antepasados estaban obsesionados con las estatuas”, explica el isleño Uri Avaka Teao. “Sólo buscaban demostrarle a las otras tribus lo poderosos que eran. Fue un desastre. Se olvidaron incluso de pescar y cultivar hortalizas. Todo por esa manía escultórica”, añade.
Los habitantes de la isla se enorgullecen de sus moais.
En su best-seller “Colapso: por qué las sociedades sobreviven o perecen”, el geógrafo estadounidense ganador de un Premio Pullitzer, Jared Diamond, habla de un ecocidio. Como ejemplo pone precisamente a la Isla de Pascua. Y es que según sus cálculos, el último árbol fue talado alrededor del año 1600. A partir de ese momento, los habitantes de la isla no sólo perdieron un recurso importante a la hora de rodar piedras gigantes, si no que también se quedaron sin leña y sin materiales para construir canoas y salir a pescar. Las áreas costeras fueron rápidamente sobreexplotadas y las aves erradicadas.
Según la tesis que sostiene Diamond, esta tala masiva provocó que el suelo se quedara indefenso ante la lluvia y los fuertes vientos. Una vez erosionado el suelo, resultó prácticamente imposible cultivar, y la escasez de alimentos provocó el estallido de guerras en la isla. Al final, sus habitantes tuvieron incluso que comer carne humana para sobrevivir. Diamond considera el fracaso de la Isla de Pascua como un símbolo de la destrucción progresiva del mundo y sus recursos naturales.
Monocultivo como solución

Hoy en día, algunas zonas forestales se han recuperado principalmente gracias a la plantación de eucaliptos, dice el biólogo Edmunds. Los primeros árboles fueron plantados en 1900, y a estos les siguieron otros en la década de 1970.
El eucalipto se adapta bien a suelos pobres en nutrientes.
Pero el eucalipto no es bueno para la isla, explica Edmunds, ya que consume demasiada agua subterránea, un bien muy valioso. Además proviene de Australia y no es adecuado para la geografía de la isla de Pascua. De ahí que en 2006 se empezara a repoblar el extremo suroeste de la isla con el aito, el árbol de hierro.

El proyecto puesto en marcha por el gobierno chileno y subvencionado, sobre todo, por Francia parece ser compatible. El problema es la falta de financiación, que en los últimos tiempos ha provocado la congelación del programa de reforestación. De momento, por tanto, no se puede garantizar su éxito, añade resignado Edmunds. La reforestación es sumamente importante, ya que es la única manera de proteger a la isla de una mayor erosión, que al final es como un cáncer que va descomponiendo lentamente la isla de Pascua.

SALUD

Huesos construidos por impresoras 3D

Investigadores de la Clínica Universitaria de Friburgo trabajan en una impresora 3D que lograría imprimir huesos con sus propios vasos sanguíneos. Conseguirlo sería un gran paso hacia la medicina personalizada.
Hoy día, las impresoras 3D pueden imprimir todo lo imaginable: zapatos, armas e incluso huesos. Desde hace ya algún tiempo, científicos de todo el mundo imprimen sustitutos óseos, pero los investigadores de la Universidad de Friburgo han ido un paso más allá: quieren lograr extraer de la impresora 3D huesos con sus propios vasos sanguíneos. Con este método, los implantes ensamblarían mejor con los tejidos naturales que se encuentran a su alrededor.
"Esta técnica supondría una mejora decisiva, ya que lograríamos ganar tiempo", explica a Deutsche Welle Günter Finkenzeller, director del Departamento de Investigación de ingeniería de tejidos y Cirugía plástica de la Clínica Universitaria de Friburgo. "En este caso, solo sería necesario unir los vasos sanguíneos del propio paciente con los de la impresión en el espacio existente entre el implante y los tejidos adyacentes. El implante quedaría irrigado con sangre relativamente rápido. Con otros métodos documentados en la literatura médica, hay que dejar que los vasos sanguíneos emerjan del implante a partir del tejido adyacente, un proceso que puede durar hasta dos semanas, demasiado tarde para muchos tejidos artificiales.
Zapato procedente de impresora 3D
Zapato procedente de impresora 3D
Desarrollar la impresora adecuada
Pasará todavía algún tiempo hasta que Finkenzeller, Peter Koltay, codirector del proyecto, y sus colegas puedan realmente imprimir huesos con vasos sanguíneos. De momento, acaban de recibir una dotación de 460.000 euros de la Sociedad Alemana de Investigación (DFG por sus siglas en alemán), que servirá para financiar su trabajo durante tres años.

El primer paso será desarrollar una impresora adecuada. Uno de los problemas a los que se enfrentarán los investigadores será el hecho de que las impresoras 3D solo admiten materiales sintéticos. Funcionales y resistentes, pero el cuerpo humano no los tolera especialmente bien. "Queremos una impresora 3D que permita imprimir determinados fluidos -los llamados hidrogeles- provistos de células humanas", dice Finkenzeller.
"Queremos imprimir osteoblastos, es decir, células generadoras de tejido óseo. También planeamos imprimir células endoteliales, o sea, las que recubren por dentro los vasos sanguíneos", continúa el investigador. Para que todo el proceso funcione, los hidrogeles deben portar, si es posible, células del propio paciente. Finkenzeller dice que en el futuro podrían usarse células madre, que se encuentran en todo el cuerpo y que podrían cultivarse en el tejido graso. Los investigadores transformarían después estas células madre en células óseas, que incorporarían a los hidrogeles para imprimir.
Un gran paso hacia la medicina personalizada
Los investigadores de Friburgo no creen que en los tres años que dura su proyecto consigan este objetivo. Lograrlo y trasladar la técnica para su aplicación en consultas y hospitales es una meta a largo plazo, que Finkenzeller estima entre 7 años y una década. Pero cuando llegue el momento, el concepto de medicina personalizada podría adquirir una nueva dimensión. Por medio de radiografías y tomografías, los médicos podrían hacerse una idea exacta de qué partes óseas del paciente deben ser sustituidas.
Günter Finkenzeller dirige el proyecto de la Clínica Universitaria de Friburgo para desarrollar una impresora 3D que imprima huesos a partir de vasos sanguíneos.
Günter Finkenzeller dirige el proyecto de la Clínica Universitaria de Friburgo para desarrollar una impresora 3D que imprima huesos a partir de vasos sanguíneos.
Las impresoras 3D lograrían reproducir su forma exacta y, al ser utilizadas las células madre del propio paciente, podrían imprimir el implante óseo perfecto. Esto se aplicaría, por ejemplo, en caso de un cáncer óseo. Los huesos afectados podrían sustituirse. Pero no sería el único campo de aplicación de las impresoras 3D. "Tienen un potencial muy alto, no solo en el ámbito de los tejidos óseos, sino en el de cualquier tejido que deba ser sustituido, ya sea piel o cartílago", explica Finkenzeller. "Si uno piensa en la cantidad de personas que padecen artrosis, nos encontramos con otro extenso campo de aplicación".
Imprimir un hígado
John Hunt va aún más allá. Hunt es director del Centro de Ingeniería de tejidos de Liverpool y está convencido de que un día las impresoras 3D serán capaces de imprimir órganos completos. "Pueden imprimirlo todo. Eso es lo maravilloso de estas impresoras", dice Hunt a Deutsche Welle. "Podríamos empezar a pensar en imprmir un páncreas, un hígado o un órgano similar". Suena a ciencia ficción y Hunt admite que un órgano procedente de impresora no sería cien por cien lo mismo que uno auténtico que el paciente recibe en un trasplante.


"Pero no habría que imprimir un hígado tal y como lo conocemos", explica. "Bastaría con imprimir un órgano que funcione a nivel metabólico como un hígado, pero no hace falta que tenga su apariencia". La gran ventaja es que el paciente no debe esperar años hasta que finalmente aparezca un donante. Es cierto que el órgano impreso tardaría un tiempo en empezar a funcionar dentro del cuerpo, pero cuando se está en una lista de espera, nunca se sabe cúando va a poder recibirlo. Poner el énfasis en las características funcionales del órgano y no en su apariencia puede suponer una ventaja. Hunt lo explica con la siguiente comparación: "Los mapas de las ciudades antiguas, por ejemplo, son a veces caóticos, con intrincados recorridos. En cambio las ciudades nuevas están diseñadas de manera lineal, con ángulos rectos y esto resulta mucho más eficiente".

White out? Ver la última vez que los 50 estados habían Nieve



Boston tiene probablemente suficiente nieve para el resto del país. Pero la última vez que los 50 estados comparten en nevado fortuna de Massachusetts (o desgracia dependiendo de cómo te sientes al respecto) fue hace 5 años esta semana.
Era el año 2010. El mes era febrero. Ke $ ha se quemaba en las listas con "Tik Tok" (lo siento, la capitalización attrocious duele nuestros ojos, también). Los Juegos Olímpicos de Invierno se inició a mediados de mes en Vancouver. Y las probabilidades de una tormenta de nieve en los Estados Unidos estaban creciendo.

Como es habitual, todos los estados de Occidente ya tenía al menos algo de nieve en el suelo gracias a sus altos picos de las montañas. Lo mismo ocurre con los estados de los Apalaches. El tiempo frío - a veces llamado invierno - también aseguró que los estados del Medio Oeste eran suficientemente cubierto de nieve.
Con la nieve que cubre todos los sospechosos habituales, dos grandes tormentas desarrollaron en febrero, enterrando la costa este en la nieve.Snowmageddon y Snoverkill formaron un formidable 1-2 punzón y un 11 de febrero, sólo un estado en los 48 fue sin nieve: Florida. El 12 de febrero, el clima frío combinado con un sistema de tormenta que viene a través del Golfo de México a caer una pulgada de nieve en Jay, Florida, población:. 579.
Aceptar, 48 estados hacia abajo. Alaska fue, por supuesto, un hecho a tener nieve, pero ¿qué hay de Hawaii?
Pues resulta que, nieve hawaiano no es tan raro. Una capa de polvo fresco cae en las altas cumbres volcánicas de Mauna Loa, el Mauna Kea y Haleakala casi todos los años. En algunos años, incluso se puede esquiar ellos. Usted es probablemente mejor de headng a Colorado o Utah para el polvo consistente, pero el esquí hawaiano viene con la ventaja de un día de playa post-esquí.

Febrero de 2010 se ve bastante sombrío para esas cumbres Hawaiin ya que había laderas secas en las tres montañas, gracias en parte a un moderado El Niño, que tiende a favorecer las condiciones de sequía en toda la cadena de islas. Pero los astrónomos que trabajan en el observatorio de Mauna Kea emprendieron una búsqueda para buscar la nieve, a instancias de Patrick Marsh, un estudiante graduado en la Universidad de Oklahoma en el momento que ahora trabaja para el Centro de Predicción de Tormentas. Encontraron un par de manchas de nieve sobre el tamaño de una mesa de acuerdo con climate.gov. No exactamente triturable pero lo suficientemente creíble como para que sea un 50-por-50 barrido cubierta de nieve.

Avance rápido de 5 años y esta semana ha estado a punto de volver a crear la magia de 2010, con 49 estados que tienen al menos un parche de nieve en el suelo hasta el viernes de acuerdo a EE.UU. de hoy. El que aguantar? Eso sería Florida.